Las fotografías en blanco y negro nos evocan al pasado, a lo antiguo e, incluso, vemos estas fotografías bicromáticas desfasadas, porque cuando llegó la novedad del color a la fotografía descubrimos un nuevo mundo de matices y enfoques, brillo y nitidez.

En realidad, el blanco y negro no es una gama de colores natural, es decir, a no ser que tengas alguna enfermedad en la vista, nadie ve el mundo en la escala de grises. Aún así, una fotografía en blanco y negro llama probablemente más la atención que una en color. En realidad, el color es más común, más normal, estamos más acostumbrados a él.

En el plano artístico los colores tienen mucho que decir. Ted Grant, político británico, dijo “cuando fotografías a una persona en color fotografías su ropa, mientras que si la fotografías en blanco y negro fotografías su alma.”

Lo cierto es que, los fotógrafos más bohemios, aseguran que la fotografía en blanco y negro elimina lo superfluo para transmitir un mensaje puro y limpio, sin distracciones. Las motivaciones que pueden llevar a alguien a fotografiar en blanco y negro son diversas, pero aquí te dejamos algunas.

Por qué las fotos en blanco y negro gustan tanto

  • Fuerza y dramatismo. Es el principal motivo por el que se utiliza el blanco y negro en la fotografía moderna. La intensidad de una mirada, las arrugas en las manos o la incertidumbre que generan los espacios vacíos se capturan perfectamente en blanco y negro porque la realidad se convierte en una historia de fantasía.
  • Atemporalidad. La imágenes a color envejecen muy mal y es muy fácil saber cuándo se hizo una fotografía si pones atención al desgaste de los colores. Sin embargo, incluso las imágenes más antiguas en blanco y negro, conservan su esencia, aunque hayan perdido el contraste.
  • Misterio. El uso de la imaginación a la hora de interpretar una fotografía crea tantas historias alrededor de la imagen como personas la ven y la falta de color nos obliga a usar esa imaginación. 

¿Por qué cambiar una foto de color a blanco y negro?

Lo normal es que la fotografía  se haga en modo color, independientemente de la intención y de la cámara que se tenga. Hay que analizar si el color aporta algo a la imagen, que ningún color destaque por encima de otro. La fotografía en blanco y negro evita el protagonismo desmedido de algunos tonos sobre otros.

El buen blanco y negro necesita una técnica depurada para no caer en imágenes planas y faltas de volumen porque la falta de color exige expresividad y matiz. En general, si lo trasladamos a la creación de albumes de fotos digitales o impresos, o video albumes, el usar siempre los tonos monocromo lo puede convertir en muy lineal y hacer que se pierdan muchos matices de estacionalidad, hora del día, intensidad…

En tu caso ¿con cuál te quedas?

Categorías: Fotografía

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